Como candidato de los partidos políticos, tengo el placer de informarle al gobierno que hemos llegado al más elevado y patriótico acuerdo para restaurar el imperio de las instituciones nacionales con una plataforma común de aspiraciones patrióticas y con un solo candidato por el cual habrán de sufragar lealmente ambos partidos.

Así pues, nosotros hemos cumplido; esperamos que el gobierno también habrá de cumplir su palabra a elecciones populares limpias de fraude y libres de violencia para elegir el próximo Presidente de la República. El gobierno nos ha dicho con Herrera: “La patria por encima de los partidos”. Nosotros le decimos: De acuerdo; pero agregamos: La patria por encima de los negocios.

Réstame solo significar a ustedes que la confianza con que me han honrado será correspondida hasta con el sacrificio de la propia vida si fuera necesario, y que obligará perennemente mi gratitud.

Las dificultades de comunicación y de expresión a que nos ha sometido el gobierno, especialmente en estos últimos días, me impiden desarrollar ampliamente ante ustedes mi pensamiento político, que por otra parte ya esta expresado en el manifiesto conjunto del 20 de marzo pasado, que tuve el honor de suscribir como presidente del Directorio Nacional Conservador, pero espero, además, poder hacerlo muy pronto para ofrecerle al país, un programa que colme sus anhelos de libertad y de justicia en Colombia.

Servidor y amigo,


GUILLERMO LEON VALENCIA

martes, 21 de abril de 2009

DECLARACION DE LOS SEÑORES ALBERTO LLERAS Y GUILLERMO LEÓN VALENCIA

“Después de la declaración nuestra del 5 de mayo se produjeron sucesos de una grande importancia y gravedad, cuyos episodios culminantes son los siguientes:

Los Rectores de la universidad, amenazados por el gobierno con las clausuras de las universidades y el enlistamiento forzado de los estudiantes, en el caso de que no continuaran sus tareas tomaron la determinación de solidarizarse con sus profesores y estudiantes y de cerrar las universidades por la duración de la huelga.

Agentes armados de la autoridad profanaron iglesias, disparando gases dentro de su recinto.

Agentes armados de la autoridad persiguieron y maltrataron a los estudiantes y asesinaron en Bogotá a dos de ellos, uno, Ernesto Aparicio Concha, que murió mientras cantaba el Himno Nacional con sus compañeros, y el otro, Pedro Julián Tamayo Ramírez, cuando estaba dentro del jardín de su casa, cerrando la verja de acceso a la calle.

El gobierno ha mentido oficialmente en el “Diario Oficial” y en sus comunicados sobre los hechos y las circunstancias en que se produjeron.

El gobierno quiere reelegir a Rojas Pinilla y mantenerlo por la fuerza, sobre las bayonetas de la institución armada, en quienes los colombianos sólo quieren ver la noble tradición, desfigurada ahora por la dictadura, de defensora de la soberanía y la gloria de la patria…

Sobre esta protesta inerme y pacífica del pueblo colombiano, que se ha transformado espontáneamente en el paro civil más formidable de nuestra historia, Rojas no podrá ser reelegido, y si lo es por su asamblea de áulicos, ya saben el mundo, las Fuerzas Armadas y él mismo que piensa Colombia de sus procedimientos y de sus intenciones.

Pedimos que el movimiento se mantenga en paz, como una resistencia legitima a la opresión, sin presentar blancos a las balas. Ni aún los asesinatos que se están cometiendo deben hacernos perder la cabeza. Rechazamos la violencia que se nos está aplicando y no queremos que ninguno de los nuestro la aplique. La eficacia de la acción del pueblo colombiano contra un gobierno que lo oprime por la fuerza está únicamente en su resistencia moral.

ALBERTO LLERAS, GUILLERMO LEÓN VALENCIA”


Tomado de: Libro “Las Jornadas de Mayo”; Ediciones Documentos Colombianos Bogotá; Pagina: 168-170

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